
Ahorro disciplinado con metas claras
Protección para ti y tu familia
Planes flexibles según tu etapa de vida



Aportaciones periódicas adaptables
Horizonte de largo plazo
Protección por fallecimiento
Beneficios fiscales (según el plan)
Entrega del ahorro para una meta específica



No se trata de empezar grande, sino de empezar bien. Un plan pequeño hoy vale más que ninguno.
Ahorrar es bueno. Pero sin disciplina y protección, muchas metas no se cumplen.
Justamente por eso es el mejor momento. El tiempo reduce el esfuerzo mensual.
Sí, dependiendo del plan hay flexibilidad. Estas se pueden ajustar de acuerdo a tu nivel de ingresos en ese momento. Recuerda que los expertos recomiendan que ahorres como mínimo el 10% de tus ingresos.
Depende del diseño del plan. Lo revisamos contigo antes de contratar. Por lo general diseñamos un plan que tenga un mecanismo para que tu fondo no se cancele por falta de aportaciones.
Sí, incluyen un componente de protección para tu familia que los protege de que sufras mediante una enfermedad o accidente una invalidez total y permanente o un posible fallecimiento. Ellos quedan protegidos
Sí, el ahorro y la protección pueden beneficiar a tus seres queridos. Ese es el gran diferenciador contra ahorrar en el banco u otro instrumento. Si llegas a faltar, tu familia recibirá la suma asegurada que siempre será mayor a lo que tenías ahorrado y además será libre de impuestos e inembargable.